7 de julio de 2015

Un corazón rentable

El corazón, como órgano metafórico y carnal, funciona a modo de motor de vida. Simboliza el núcleo, el lugar donde guardamos lo apreciado, lo que más queremos, lo que nos motiva para seguir en movimiento, para hallar sentido a nuestro devenir.

En este número de papel engomado presento una pieza de papiroflexia con forma de corazón. Un caligrama cubre la superficie. En letras de color oro se lee DINERO, DINERO, DINERO… Una y otra vez. Si lo abrimos, pronto descubrimos que la esencia del dinero permanece, como una reiteración quejumbrosa que no deja sitio para nada más. El dorado exterior se convierte en negro. Lo que al principio se presenta como brillante, debajo es oscuridad.

Al otro lado del papel, en su más recóndito interior, un nuevo caligrama se muestra. Palabras como Fe, Amistad, Solidaridad, Respeto pierden su fuerza, se destiñen, se borran; y por los bordes, vuelve a aparecer, en rotundo azabache, una palabra siempre cortada: DINERO. Colonizando lo poco que aún queda.

Un corazón rentable reflexiona sobre la pérdida de valores relacionados con la virtud en sacrificio de un valor exclusivamente económico. Nuestros sueños y esperanzas son sustituidos por el único elemento con el que todo se puede comprar, sepultando en el olvido lo demás, seduciendo con su precio especulativo. De ahí el amor hacia el arma del capitalismo, obcecándonos en comprar y comprar lo que resplandece por fuera y está podrido por dentro.








Un corazón rentable
Joaquín Artime © 2015
Papel, impresión y rotulador dorado.
6,7 x 5 x 0,7 cm.

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