19 de junio de 2015

carnaza

Tener algo en la punta de la lengua y ser incapaz de sacarlo. Divagar, emplear muletillas, dudar, trabarse, negarse a sí mismo y perder el hilo. Con la eterna sensación de estar a punto de decir algo y no poder, como si la idea corriese siempre tres pasos por delante, como si en el viaje de la construcción mental a la materialización vocal todo texto se disolviese, se esfumase.

“carnaza” captura esa angustia del discurso interrumpido, la fragmentación del mensaje, la incapacidad de comunicarse. Ahonda en el error de manera dicotómica: Por un lado se ríe de su propia naturaleza y por el otro se enfoca como un castigo.

Tras haber realizado una entrevista fallida de la cual nada podía rescatar, decido reciclar todos esos momentos de titubeo, esos instantes en blanco previos a la frase de gracia que nunca llega. Una vez estudio y disecciono los vídeos, recompongo uno nuevo que sólo presente el momento anterior al enunciado, la indecisión y el momento final, como un catálogo de expresiones de incertidumbre y zozobra que el ojo ajeno contempla como un acto cómico, pero que en mi cerebro se clava como un defecto a solventar.

Por eso, tomando como referencia los 211 clips empleados, a modo de eco, realizo 21 dibujos sobre papel craft, un material pobre que preparo cuadriculando con grafito –la cuadrícula responde al tamaño de una libreta, como un apunte- su superficie. A continuación, con rotuladores, esbozo un inventario de rostros deformados por la imposibilidad de continuar con la exposición verbal.

A su vez, presento un esquema en el cual enumero los errores cometidos. A su lado se ubican dos piezas con cifras. El número mayor presenta el tiempo total de la entrevista; el número menor, el tiempo total de duda. Los fondos de estas tres piezas también están cuadriculados.

Para finalizar, sobre otro material pobre pero de mayor pureza y delicadeza, el papel seda, cuadriculo en grafito y escribo en bolígrafo negro 211 veces –haciendo referencia a esos 211 errores-: “No volveré a hacer una entrevista sin habérmela preparado antes”. El cambio de material simboliza una solución al conflicto interno, como si al concluir con el castigo el alma se hubiese purificado, hubiese interiorizado y, por tanto, aprendido la lección.

“carnaza” tiene la apariencia de una pieza sencilla, pero se descubre, según se adentra en sus entresijos, una complejidad inesperada. Quedando en el espectador la duda de si está realizada con cierta ironía o con la convicción de quien se autoflagela por no ser perfecto.


carnaza
Joaquín Artime © 2013
Instalación.
Medidas variables.



Vídeo de 4:57 minutos.



21 dibujos.
Grafito y rotuladores sobre papel craft.
Medidas de montaje variables.
16,5 x 29,5 cm. c/u.



1 esquema.
Grafito, bolígrafo y rotulador naranja sobre papel craft.
20,1 x 50,4 cm.

2 apuntes:
Grafito y rotulador verde sobre papel seda.
12,9 x 18,8 cm.

Grafito y rotulador naranja sobre papel craft.
12,9 x 18,8 cm.



2 castigos:
Grafito y bolígrafo sobre papel seda.
76 x 34cm.
Texto: No volveré a realizar una entre vista sin habérmela preparado antes.

Grafito y bolígrafo sobre papel seda.
21,2 x 34 cm.
Texto: No volveré a realizar una entre vista sin habérmela preparado antes.








detalle de 6 dibujos.





detalle de los dos apuntes y el esquema.

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