8 de mayo de 2011

La letra sin fin - Silencio

Hoy, en La letra sin fin, Silencio, el cuento con el que gané el segundo premio del Certamen Juventud y Cultura 2010 del Gobierno de Canarias en la modalidad de cuento:

"A Lucía no le gustaba el olor del ambulatorio. No sabía como explicarlo, pero estaba convencida de que era una mezcla de peste a humedad, malestar y viejo. Tampoco le gustaba el pavimento, las paredes, el techo. Imaginaba que, en su época, aquel debió ser un lugar encantador, lleno de vida, gentes y risas, tal vez un hogar, una residencia, un sitio donde cada viernes se hacía una fiesta. Lo cierto es que ahora, sólo ofrecía un ambiente cargado de tristeza, espera y lástima. Se había vuelto desgastado y gris, como si la enfermedad hubiese calado en los cimientos, los bloques, la pintura.

Cuando cruzaron el umbral del zaguán, Lucía apretó la mano de su madre. Los ancianos se agolpaban entre toses, papeles revisados punto por punto, y abrigos que se ponían o quitaban. En eso consistía la entrada al submundo de la sanidad, en un cúmulo de personas que a la sombra de los centros médicos, parecían harapientos, infectados, zombis, muertos."

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