12 de enero de 2011

Rumore, rumore


Dicen…
Joaquín Artime © 2006
Técnica mixta sobre tabla.
54 x 77 cm.
Colección particular.
d
Dicen…
Dicen que las cosas ocurren por alguna razón. Que tal vez si sucediese exactamente aquello que se espera, todo iría peor. Que no hay que subestimar la fuerza del destino. Que él, por viejo, es más sabio; como el diablo. Otros dicen que es inútil creer. Creer en el hado, creer en la amistad, en el amor, en un ser superior. Que si pasamos la mitad de la vida durmiendo y la otra mitad intentando descubrir lo que hay más allá de las creencias, perdemos lo único importante, VIVIR.
Dicen que los problemas sólo sirven para obstaculizar; y no avanzar es de ineptos. Unos consideran que es mejor desdramatizar, y otros que es imposible no dejarse llevar. Unos comulgan con la frivolidad, otros con la emotividad. Hay quienes prefieren tomarse un tiempo, y quienes no desearían parar un instante. En cualquier caso, dicen que no hay que dejar de luchar.
Dicen que la libertad ni se compra ni se vende. Que se ha hecho mucho, pero queda aún más por hacer. Que hay que manifestarse contra el poder. Que a ellos no les interesa que cambien las cosas. Que les satisface que todo siga igual. Que con refinada verborrea engañan. De ahí nacen las promesas, y las esperanzas se tornan guerras.
Dicen que se han perdido los valores. Que nada es como antes. Los niños ya no salen a la calle a jugar. La culpa es de los padres, que no los saben criar. La culpa es de los hijos, malnacidos insolentes. Y si no, se señala la alimentación, la falta de higiene, la mala preparación, el desinterés común, las tecnologías, las diferencias sociales, la televisión… Dicen que el mal creado corrompe al hombre, y por eso nos devora el cáncer.
Dicen, dicen, dicen… La gente habla sin parar. Yo, lo único que saco en claro: mejor es callar.

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